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lunes, 13 de julio de 2020

RESEÑA 

Margarita Fantoni. Modernización urbana en el Centenario. Ciudad e identidad en Santiago del Estero, Editorial Bellas Alas, 2017, 234 páginas. 

María Mercedes Tenti

       El siglo XX fue, en cierta manera, el siglo de la urbanización. Es a partir de él, que la mayor parte de la población mundial comenzó a vivir en centros urbanos, fenómeno al que no fue ajeno Santiago del Estero. Esta ruptura tiene que ver con el cambio de actividades económicas, centradas hasta ese momento, fundamentalmente en las actividades agrícolas-ganaderas y orientadas, a partir de entonces, hacia otras actividades relacionadas con la formación del Estado provincial, su centralización en la capital de Santiago del Estero, la activación de oficinas propias de la burocracia en formación y de mayores actividades comerciales que todo ese entorno demandaba. A ello debemos sumar la llegada del ferrocarril y de inmigrantes provenientes de países europeos y asiáticos quienes, aunque en un número inferior al de otras ciudades, incidieron en el desarrollo urbano con nuevos trabajos y profesiones que éste requería. La Historia y las ciencias sociales no permanecieron ajenas al estudio del fenómeno que traía aparejado los procesos de urbanización, con nuevas formas de organización social y, en particular, en la antigua ciudad santiagueña, con la presencia de un nuevo actor social de la mano de la élite gobernante, que se integró a un tipo de burguesía local, con ansias de mayor visibillización en el medio.                                                           
      El objetivo del libro que hoy presentamos, Modernización urbana en el centenario. Ciudad e identidad en Santiago del Estero, es registrar algunas de las manifestaciones propias del proceso de modernización tardío que se dio en la ciudad más antigua del país, de la mano de la élite dirigente que encabezaba los gobiernos conservadores-ligados por fuertes lazos familiares- y que ejercieron su papel hegemónico en la provincia entre 1880 y 1916. El proceso de urbanización del espacio capitalino es preocupación de Margarita Fantoni, desde sus inicios con Abasalón Rojas en la década del 80’ decimonónica hasta su culminación en los fastos del centenario de la revolución de mayo. Quizás la llegada tardía del ferrocarril a la provincia y la minoritaria afluencia de inmigrantes, con relación a las zonas portuarias, incidieron en este proceso también tardío. Probablemente, también influyeron en las disputas interélites por ocupar un espacio – por cierto reducido- en la arena de conflicto, consecuencia de sus escasos recursos simbólicos y económicos para relacionarse, más estrechamente, con las élites nacionales que concentraban el poder. Interesa a la autora los usos políticos a los que apeló el grupo dirigente en el centenario, como ejes centrales de su análisis en la construcción de la identidad urbana, en los que igualmente jugaron un rol clave la escuela y la Iglesia. 

      La primera, en una provincia con los mayores índices de analfabetismo del país, tuvo un papel destacado para tratar de erigirla en símbolo del progreso que se esperaba impulsar a través de la educación y como instrumento de disciplinamiento y control social puesto en práctica en los rituales desplegados en actos patrios y marchas alegóricas. La Iglesia también se transformó en actor principal, coincidente con la llegada del primer obispo de la diócesis santiagueña, recientemente creada, para los faustos del centenario. Y, finalmente, para coronar las aspiraciones de esta naciente burguesía que necesitaba un escenario propicio para actuar y ser observada y aclamada, se concretó la construcción del emblema del centenario, el teatro 25 de Mayo. La vieja ciudad de Santiago del Estero, que se extendía desordenadamente de norte a sur paralela a la antigua acequia real, que vivía jaqueada por las inundaciones del río, portador del agua indispensable para la vida urbana pero que, a la vez, era una amenaza permanente por los esteros que se transformaban en focos insalubres en el período estival, a lo que debía sumarse la falta de agua corriente y cloacas que agravaban el cuadro de situación sanitaria. 
      Raymond Williams sostiene que las formas de pensar el futuro equivalen a las formas de construirlo. Es decir, que el mismo acto de pensarlo, de plantearlo como problema, es ya un acto de construcción. El futuro se imagina o se ignora pero, en general, se integra al imaginario de toda sociedad. Los dirigentes santiagueños del período de entre siglos expresaban su modelo de futuro, entre otros proyectos no siempre alcanzados –como el proyecto industrial azucarero-, en línea con el pensamiento del avance de la provincia y ciudad rezagada, que perdía población por la falta de oportunidades laborales y por una economía concentranda escencialmente en el obraje; por ello imaginaban una ciudad en un escenario más acorde con la modernidad que iba desarrollándose en otrasurbes de mayor importancia. 
      En la década del 10 del siglo XX, ante las celebraciones anunciadas para el centenario, las propuestas de mejoramiento urbano y saneamiento surgieron en el seno de la élite gobernante como una necesidad imperiosa, aunque demoró en concretarse, señalando como principal avance en el tema el inicio de la conformación del parque Aguirre, en el marco de las corrientes higienistas en boga por entonces. El interés por impulsar la conformación de una identidad colectiva a través de las dos instituciones señeras, la Iglesia y la escuela y su participación en los festejos del centenario comprende la mayor parte del libro de Margarita Fantoni Otro tema que acapara su atención es el del teatro 25 de Mayo, investigación ya abordada por la autora en una obra anterior, pero ampliada para esta ocasión con el contexto socio cultural y el impacto que significó para la época la inauguración del coliseo que, aún hoy, es un emblema de la ciudad. El escenario provincial no era muy propicio por el declive poblacional que la propia autora describe, sin embargo, la burguesía emergente necesitaba un espacio propio como escenario para compartir con sus pares y para ser mirada por los otros. El teatro es el reflejo del momento histórico que se vivía en tiempos del centenario ya que la obra condensaba las ideas de progreso, optimismo y futuro. 
     El libro Modernización urbana en el centenario se enmarca en una nueva concepción historiográfica que coloca a la ciudad en el centro del análisis sobre la conformación de la sociedad. Si bien hubo  estudios previos que reflexionaron sobre la formación de la ciudad de Santiago del Estero, como los de Alen Lascano, Taralli y Delgado y los de Legname y Tasso, este libro es el primero que indaga, en forma más integral el fenómeno de la urbanización, en el marco de las políticas públicas de entonces, de su élite dirigente que pensaba el proyecto como parte de una pensada forma de ‘vivir urbano’, diferenciándose de las otras formas más ligadas a la ruralidad, mayoritaria por entonces. 
       La modernización implicaba generar nuevos escenarios y una nueva forma de vivir acorde a los tiempos. Estas pretensiones del grupo minoritario que detentaba el poder están minuciosamente investigadas y reflejadas en el libro, fruto de una indagación meticulosa en variadas y numerosas fuentes de diferentes procedencia e ilustrado por fotografías y dibujos que ayudan al lector a visibilizar los cambios generados. Su lectura resulta imprescindible para entender el proceso modernizador de la ciudad y el presente que hoy atraviesa. 

miércoles, 20 de junio de 2018

RESEÑA de Las comunidades religiosas de Tucumán, entre la sociedad y la política (2018)





María Mercedes Tenti

RESEÑA de SANTOS LEPERA, Lucía - FOLQUER, Cynthia (coord.) Las comunidades religiosas
de Tucumán, entre la sociedad y la política, Imago Mundi, Buenos Aires.

El libro Las comunidades religiosas: entre la política y la sociedad, coordinado por Cynthia Folquer y Lucía Santos Lepera, en el marco de la colección de “Historias temáticas de Tucumán”, dirigida por María Celia Bravo, reúne trabajos realizados por investigadores pertenecientes a una nueva generación de historiadores de historia de la Iglesia y las religiosidades, quienes, desde la academia se preocupan por desentrañar esta temática, relegada antes a los ámbitos religiosos.

en https://www.academia.edu/36878859/Las_comunidades_religiosas_de_Tucum%C3%A1n_entre_la_sociedad_y_la_pol%C3%ADtica_RESE%C3%91A

LA PRENSA DOMINICA INTEGRAL EN LA ARGENTINA. EL CASO DE "LA HOJA SANTIAGUEÑA'



MARÍA MERCEDES TENTI

En general, se denomina catolicismo integral al modelo impulsado desde Roma con el propósito de construir una sociedad cristiana bajo la enseñanza y la conducción de la Iglesia Católica. La Iglesia se planteaba hacer frente al liberalismo, al modernismo y  al socialismo y se proponía construir una sociedad cristiana según su enseñanza y su dirección.
El propósito de este trabajo es analizar el rol del periódico dominicano La hoja santiagueña, desde su aparición en 1924, hasta el golpe de Estado que proyectó a Perón en la arena política, en 1943, desde una postura alineada con el  catolicismo integral, al que adherían también los dos primeros obispos de la diócesis.
Conscientes del poder de la prensa, sus redactores consideraban que ella debía estar al servicio de las grandes ideas y causas y en contra de la prédica “subversiva y malsana” que oprimía a los pueblos. En un primer momento fue el único periódico católico de la provincia y se erigió en baluarte de la defensa de los valores cristianos puestos en peligro por el modernismo que apuntaba, especialmente, a desestabilizar la familia, las buenas costumbres, la moral pública y la dignidad social.
Su prédica se dirigía en contra de todo lo que creía atentaba contra esos valores cristianos: el cine, las modas, el teatro, la vagancia infantil, el laicismo, el comunismo,  el socialismo. Para oponerse se levantaba, en primer lugar, la Iglesia, como institución núcleo de la fe y las buenas obras, y luego   la familia cristiana,  la escuela católica, las instituciones armadas -encargadas de cuidar el orden- y la prensa católica como expresión directa de resistencia al caos provocado por la vida moderna. 
Desde la perspectiva de reconstrucción eclesial, instaurada firmemente en la provincia a partir de la instalación efectiva del obispado en 1910, la iglesia se propuso salir a la calle y adquirir mayor visibilidad frente a los embates del mundo moderno. La orden dominicana no fue ajena a esta iniciativa y, a través del periódico La hoja santiagueña, instaló entre sus lectores problemas que compartía con los postulados del catolicismo de entonces y que, a su juicio, atentaban contra la formación y costumbres cristianas del pueblo santiagueño, erigiéndose en bastión de la cruzada contra quienes se oponían a sus postulados.
Nueva publicación en Tomo I
Los dominicos en la política, siglos xviii-xix, (2017): USTA, Bogotá (Colombia)
En: https://www.academia.edu/36876608/La_prensa_dominica_integral_en_la_Argentina


viernes, 11 de mayo de 2018

LA AUTONOMÍA PROVINCIAL EN PERSPECTIVA HISTÓRICA







MARÍA MERCEDES TENTI: Dra. en Ciencias Sociales, investigadora, autora de “La formación de un estado periférico. Santiago del Estero (1876-1916)”
 “Fue Borges el que levantó la voz de protesta en contra del atropello del poder central”
¿Es posible identificar a qué tiempos se remontan los orígenes del federalismo santiagueño? ¿Qué tensiones fueron surgiendo en este sentido?
Resulta difícil discernir desde qué momento comienza a perfilarse el federalismo santiagueño. Quizás se remonte a los primeros despojos de la antigua ciudad de El Barco, luego de la refundada Santiago del Estero, con sus honras y méritos primero, con sus cambios de jurisdicción después, al quitársele la primacía de sede de la gobernación y del obispado. Con el virreinato creado por los Borbones pasó a depender de la gobernación intendencia de Salta, de allí sus vacilaciones en adherir, en primera instancia a la Junta Provisional de Mayo de 1810.
A partir de entonces, las tensiones afloraron. Primero, con la designación del representante santiagueño ante la Junta, por lo que, ante las protestas de Juan Francisco Borges por los manejos del partido capitular en la elección, tuvo que intervenir Castelli –a cargo del Ejército del Norte en Potosí- para designar un nuevo cabildo revolucionario, que convocó a nuevas elecciones de representante. Desde ese momento, la designación de cabildantes fue conflictiva y tuvieron que interponerse los diferentes gobiernos centrales. Santiago iba relegando la facultad de decidir sola su destino, la tendencia al autogobierno.
En esta primera etapa, fue Borges el que levantó la voz de protesta en contra del atropello del poder central, hecho que lo llevó a prisión y a la confiscación de bienes y honores. Con la creación de la Junta Subordinada y la nueva dependencia de Tucumán, los dos intentos autonomistas de Borges sintetizan el malestar reinante en algunos sectores sociales en ascenso en contra de la injerencia tucumana, por considerar a la provincia vecina con igualdad de derechos y también por lo que la propia dependencia significaba en lo económico, tributarle más impuestos, produciendo un vaciamiento en las mermadas arcas municipales. En realidad se trataba de una tendencia autonómica poco definida, que contaba con la adhesión de sectores urbanos del ‘pueblo’ santiagueño y que prácticamente concluyó con la muerte del líder en enero de 1817.
Los cambios en los gobiernos centrales no fue tomado por todas las ciudades de igual manera y la lucha por la defensa de las ideas artiguistas, que hegemonizaban lo que podríamos denominar el primer federalismo, no fue seguida por Santiago del Estero. Recién hacia fines de la segunda década del siglo, las fricciones entre ideas y hombres se agudizaron. Los acontecimientos se precipitaron con la creación de la República de Tucumán por parte de Bernabé Aráoz, con la anexión de Santiago, el reclamo del cabildo santiagueño y el pedido de auxilio al comandante de la frontera de Abipones, Juan Felipe Ibarra, que culminó con su victoria y la firma del acta de la autonomía provincial el 27 de abril de 1820. En este caso, los sectores sociales rurales que respondían a Ibarra, junto a sectores de la élite citadina, hicieron inclinar la balanza a favor de la configuración provincial. El autonomismo comunal adquiría dimensión provincial.
¿A partir de entonces es que Ibarra y la provincia comienzan a ser tomados como referentes del federalismo?
El espíritu federalista de Ibarra se puso de manifiesto con la adhesión al Pacto de Vinará, primero, y al Pacto Federal, después, y con la definición por el régimen federal ante el Congreso de 1824. Con la autonomía, se declaraba a la provincia como Estado independiente y soberano, pero parte de una nación preexistente. Fue recién con la sanción de la Constitución de 1853 y la participación destacada del diputado santiagueño Gorostiaga, con lo que se selló la adhesión a un régimen federal como parte de un Estado, que recién se unificaría a partir de 1862 y se consolidaría desde el 80.
Sin embargo, la confederación a la que aspiraba Artigas quedó lejos de las aspiraciones de las provincias por cuanto, luego de una débil solución federal-confederal, matizada  con guerras civiles, se sancionó un cuerpo constitucional que instauraba un Estado representativo, republicano y federal en la letra, pero atravesado por un fuerte presidencialismo y gran centralización de las decisiones en el poder central, tras un marcado cambio de orientación política.
En https://subidadelinea.com/2018/04/modos-de-pensar-la-autonomia-provincial/

jueves, 10 de mayo de 2018

Catolicismo de masas en Santiago del Estero. La festividad del Señor de los Milagros de Mailín, a principios del siglo XX



María Mercedes Tenti

La festividad del Señor de los Milagros  se celebra el día de la Ascensión del Señor. Hasta el siglo XIX Mailín, en Santiago del Estero, era una población de cierta importancia, punto  de paso en los caminos que comunicaban el norte con el puerto. Cuando se construyó el ferrocarril la dejó de lado y se acentuó el proceso migratorio, acelerado luego de agotada la explotación forestal. La fiesta del santuario quichua congregaba a miles de peregrinos que concurrían a pie, a caballo, en carros y automóviles a honrar al ‘santo’. Paradójicamente, fue el propio ferrocarril, que había aislado el antiguo paraje, el que contribuyó a impulsar la festividad religiosa.
Papel preponderante jugó también el nuevo obispado, instalado en la provincia en 1910. Los dos primeros obispos de la diócesis se preocuparon por resignificar la fiesta y darle una mayor impronta religiosa. La fiesta del Señor de los Milagros se convirtió en un fenómeno de masas inusual en la provincia por la cantidad de participantes que buscaban en ella, además de ayuda espiritual y cumplimiento de promesas previas, un espacio de socialización y encuentro de distintos sectores sociales.
Palabras claves: Religiosidad popular – catolicismo de masas- Señor de Mailín – fiesta religiosa

Summary
The feast of the Lord of Miracles is celebrated on the day of the Ascension of the Lord. Until the nineteenth century Mailín in Santiago del Estero, was a town of some importance, point the way on roads that connected the north to the port. When they built the railroad put it aside and emphasized the migration process, accelerated after finishing deforestation. The Quichua sanctuary to thousands of pilgrims gathered who attended on foot, horseback, in carriages and automobiles to honor the ‘holy’. Paradoxically, it was the railroad, which had isolated the old place, which helped boost the religious holiday.
The dominant role played also the new bishop, installed in the province in 1910. The first two bishops of the diocese to give new meaning to the party and greater religious imprint. The Feast of the Lord of Miracles became a mass phenomenon unusual in the province by the number of participants who were looking into it and of spiritual and fulfilling previous promises a space for socializing and meeting other social sectors.

Keywords: Popular religion - Catholicism mass - Lord of Mailín - religious fest

https://www.academia.edu/10000990/Catolicismo_de_masas_en_Santiago_del_Estero._La_festividad_del_Sr._de_los_Milagros_de_Mail%C3%ADn_a_principios_del_siglo_XX


domingo, 31 de diciembre de 2017


Fruto de las V*Jornadas internacionales de Historia de la Iglesia y las Religiosidad es en el NOA.

lunes, 24 de julio de 2017

DELIMITACIÓN TERRITORIAL DE UN ESTADO PERIFÉRICO. SANTIAGO DEL ESTERO (1851-1916)


MARÍA MERCEDES TENTI


El trabajo se propone indagar el rol del Estado santiagueño en la delimitación y demarcación del territorio, en la etapa de conformación del Estado provincial, a partir de la organización nacional luego de sancionada la constitución en 1853, hasta las dos primeras décadas del siglo XX en que el Estado en formación logró diseñar, con mayor aproximación, su territorio y dirimir parte de las cuestiones fronterizas con los Estados provinciales vecinos. Las políticas territoriales fueron variando a medida que se avanzaba sobre las tierras indígenas y según los intereses de las élites dirigentes locales y nacionales sobre las tierras públicas. Pueblos y ciudades fueron diseñándose según las necesidades emergentes y las demandas del ‘progreso’ marcharon impulsadas por el tendido de vías férreas.  Hacia principios del siglo XX se dibujaron, con mayor precisión, planos y mapas, que permitían conocer más exactamente la extensión territorial de la provincia, y se aprobaron los primeros mapas oficiales. 

http://www.congracha.org/web/publicaciones_digital/001/index.html



EL FOLCLORE EN LASLUCHAS POR LA ORGANIZACIÓN NACIONAL   https://www.academia.edu/168899440/El_folclore_en_las_luchas_por_la_organizaci%C3%B3...